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Herramientas manuales

  • Las herramientas se mantendrán limpias y libres de grasa o sustancias deslizantes, tanto durante su uso como durante su almacenamiento o colocación en su lugar.
  • Se prohíbe el empleo de las herramientas manuales para usos distintos de aquellos para los que han sido fabricadas (llaves como martillos, destornilladores como palanca, cuchillos o navajas como destornilladores).
  • Queda prohibido llevar a cabo cualquier modificación en las herramientas o realizar acoplamientos, salvo que estén especialmente diseñadas para ello.
  • Siempre se elegirá la herramienta más adecuada para el trabajo a realizar (Ej.: llave fija mejor que llave inglesa), y del tamaño y calibre adecuado.
  • Cuando en los procedimientos de trabajo aparezca recogido un tipo concreto de herramienta para realizar el trabajo, no se empleará otra distinta bajo ningún concepto.
  • No se emplearán herramientas defectuosas o deterioradas: La unión entre sus elementos será firme, para evitar rotura o proyección de los mismos.
  • Las partes cortantes y punzantes se encontrarán siempre debidamente afiladas.
  • Las cabezas metálicas carecerán de rebabas.
  • Los mangos o empuñaduras estarán exentos de grietas o astillas, no tendrán bordes agudos ni superficies resbaladizas. Los elementos metálicos no ofrecerán desgastes importantes, deformaciones o grietas.
  • El aislamiento de las herramientas especiales para trabajos eléctricos se encontrará siempre en perfecto estado.
  • No se emplearán herramientas de acero o que puedan producir chispas, en lugares en los que existan atmósferas con gases inflamables o sustancias combustibles o explosivas.
  • Cuando una herramienta no se utiliza se colocará en su correspondiente portaherramientas (estantería o caja).
  • Las herramientas nunca se colocarán dentro de los bolsillos ni se transportarán en la mano.
  • Se utilizarán los equipos de protección individual adecuados para cada herramienta y trabajo.

Los encargados de los trabajos revisarán periódicamente el estado de las herramientas de los trabajadores a sus órdenes, con el fin de retirar o reparar las que no sean aptas para su uso seguro.